Dictaduras las justas

Hoy, casi sin salir de casa, he tenido un día movidito. En un principio no consideraba la historia digna de ser mencionada, pero pensándolo mejor, tiene cierta comicidad y alguna posibilidad literaria. Además la cuestión probablemente no acabe hoy, así que también podré ir relatando como evoluciona la cosa.

El caso es que mi jefa, con la cual diré, siendo suaves, que nunca he estado muy de acuerdo en cuanto a sus maneras de actuar, me llevaba hablando desde hace un tiempo sobre un concurso o unas clases (no sé muy bien qué, la verdad) de baile a las cuales yo debería asistir. Y yo desde el primer momento la dije que no creía que fuera, al no emocionarme la idea en demasía.

El viernes pasado, la susodicha me volvió a mencionar este asunto, que tendría lugar hoy domingo por la tarde, y me volvió a encomiar a que acudiera. Y yo, una vez más, la repetí que no me sentía atraído por el tema y que no iba a ir.

En fin, que llegados a hoy domingo, mi jefa se ha presentado, como ha cogido ya por mala costumbre, en mi habitación, y esta vez de malas maneras me ha cuasi obligado a presentarme a las 5 de la tarde en el lugar. Tras una discusión en la que ella no cejaba en su empeño, el que escribe estas palabras ha cerrado la puerta sin decir más y ha optado por no seguir con el jaleo.

Cuando un tonto no quiere oír…

Así pues las horas han volado hasta que han acontecido las esperadas cinco de la tarde, hora en la cual un servidor se encontraba metido en la cama deleitándose con una amena lectura.

Pasado un cuarto de hora y seguro extrañada por mi no presencia en el lugar, mi citada jefa se ha presentado una vez más en mis aposentos. Ha llamado a la puerta, a lo cual yo he respondido, y tras abrir la misma y quedarse impasible en el marco, mirándome con cara airada y sin decir ni pío, yo he procedido a pronunciar un “Nejdu”, que en checo viene a ser “No voy”.

Acto seguido la mujer ha pronunciado algún juramento en checo que mis oídos no han llegado a comprender y luego ha ido a llamar a la puerta de mi compañera alemana, la cual también se ha negado a acudir al evento, con lo que el juramento ha sido doble.

Aquí hago un paréntesis para explicar que mi jefa es una persona que vive para trabajar y no viceversa, y cree un deber de los demás hacer lo mismo. La importancia del tema no reside en el qué, sino en el cuando, ya que esta persona ha cogido por hábito aparecer cada fin de semana con alguna tarea entre manos en la cual tengo que ayudar, viéndose mi preciado tiempo libre alterado y con él mi buen humor. 

Incluso lo de hoy, el baile, según sus palabras no era trabajo, sino algo voluntario. Y que me azoten si en la definición de voluntario no dice que es algo que se hace por espontanea voluntad y no por obligación.

Y más aún, a pesar de haberme repetido hasta la saciedad (como dice aquel) en mi negativa a acudir, lo realmente molesto han sido los aires de dictador con pelusilla con los que se ha personado esta mañana en mi alojamiento. Lo que me ha encomiado a utilizar el digno argumento, muy español, por otro lado, del “ahora por mis cojones que no voy”.

Así pues, las cartas han quedado posicionadas de tal manera en el tapete y veremos mañana que consecuencias tiene mi órdago. Por el momento hoy me iré a la cama con mi conciencia tranquila y mis benditos testículos aún en su sitio.

Today, almost without leaving home, I had a restless day. At first I did not consider the story worthy of note, but on second thought, it has some comedy and some literary posibilities. Besides, the issue probably will not end today, so I can also go on relating how the thing evolves.

Anyway, my boss, with whom I will say, being soft, I’ve never been quite agree in their ways of doing things, had been talking for some time about a dancing contest or a class (I’m not sure exactly what, to be honest) to which I should attend. And from the first moment I said that the idea did not thrill me too much.

Last Friday, she returned to the above mentioned subject, that would be held today, Sunday afternoon, and again she commended me to come. And, again, I repeated that I was not attracted to the subject and would not go.

Anyway, today Sunday, my boss has come to my room, bad habit that she has, and this time in a bad way she kind of forced me to be at 5 pm in the place. After a discussion in which she would not give up her efforts, the one who writes this has closed the door without saying another word and has chosen not to continue with the hassle.

When a fool not want to hear …

So the hours have flown until the expected 5 pm , time that I was tucked in bed reveling in a pleasant reading.

A quarter of an hour later and probably missed by my absence, my boss has come again to my room, reached the door, to which I answered, and after opening it and remaining impassive in the frame, looking at me with an angry face and without saying a word, I have proceeded to pronounce a “Nejdu” that in Czech means “I will not go.”

Then, the woman has uttered an oath in Czech that my ears have not come to understand and has gone to knock on the door of my German flatmate, who has also refused to attend the event, so the oath has been double.

Here I make a parenthesis to explain that my boss is a person who lives to work and not vice versa, and believes a duty of others to do the same. The importance of the issue lies not in the ‘what’ but in the ‘when’, as this person has picked up the habit of appearing every weekend with a task to do by me, so then my precious free time is altered and my good mood  with it.

Even about today, about the dancing thing, according to her words was not work but voluntary. So I should be flogged if the definition of  ‘voluntary’ says it’s not something that is done by spontaneous will and not by obligation.

And yet, despite having repeated endlessly my refusal to go, the really annoying thing has been the airs of dictator that she had this morning in my accommodation. What has forced me to use the argument, very Spanish by the way, of the “by my balls now I will not go.”

Thus, the things are like that and tomorrow we will see what consequences all of this have. So far today I’ll go to bed with my conscience clean and my blessed testicles still in place.

Anuncios

Comenta algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s