Mis días en el legendario Monte Fuji

El lunes dejé Tokio temprano a la mañana para coger un autobús que me trajo hasta Fujinomiya, una ciudad cerca de las faldas del legendario Monte Fuji. Llegué atontado, como de costumbre por las mañanas, y al bajarme del bus me fui directo hacia la oficina de información sin darme cuenta de que me dejaba la mochila con las cosas que han constituido mi vida durante los últimos meses. Un ¡hostias! a tiempo justo antes de que el autobusero arrancara y sin mayores problemas.

Ya en la oficina de información, nada más llegar, me pasan un Ipad con la opción de elegir entre varios idiomas. Elijo el español y al momento me sale la cara de un paisano que por el acento era argentino y que traduciría mis preguntas al japonés para la mujer de la oficina.

La eficiencia japonesa me soluciona todas mis dudas, previa traducción del argentino, y decido hacerme un plan para pasar los siguientes días a la sombra del Fuji. Al parecer el tiempo va ser bueno durante los dos días siguientes pero el miércoles por la tarde viene un temporal. Así pues decido acampar una noche en un lago e intentar la subida al Fuji el martes.

Lago Tanuki

P1080228  P1080294

Compro provisiones (Onigiris, fruta, pan, jamón, sardinas y unos kitkat sabor a tarta de queso) y tomo el autobús hacia el lago Tanuki. Y llego. Y gozo. Gozo con las vistas, con la postal que se hace real ante mis ojos y paso la tarde comiendo, paseando y leyendo con la silueta solitaria del Fuji en el horizonte.

P1080260  P1080278

A la mañana siguiente me despierto a las 6:30 de la mañana (dato importante pues no volvería a dormir hasta 27 horas después) y paso la mañana como la tarde anterior, leyendo un poco y soñando despierto hasta que a las 12 cojo un bus de vuelta a Fujinomiya.

P1080287  P1080288

El plan es dejar la mochila grande y la tienda en una taquilla de la estación y hacer tiempo hasta las 5 de la tarde para coger el bus que me lleve hasta la 5ª estación del Fuji, a 2400 metros, desde donde empezaré la subida al monte por la noche para hacer cima por la mañana y ver el amanecer.

Subida

Dos cafés después, con los nervios bailando al ritmo de la cafeína, salgo de la cafetería y el monte ha desaparecido tras unas nubes grises con muy mala pinta. Y me cago en todo. Pero al final es una falsa alarma, la noche sería clara. (Así que aprovecho estas líneas para retirar ese me cago en todo). Cojo el bus donde conozco a una pareja de checos que también van a subir. Llegamos y los checos deciden subir del tirón, pero yo creo que es demasiado pronto ya que la subida serán unas seis horas y amanecerá sobre las 4:30 de la mañana. Y mayormente no quiero pasar las horas muertas jodido de frío en la cima. Así pues espero y me voy aclimatando a la altura y a las 21:30, después de conocer a un pamplonés que también sube, comenzamos la ascensión.

Empezamos a tal ritmo (los pamploneses son de monte) que pensamos, optimistas, que igual hasta se puede hacer cumbre en la mitad de tiempo. Y… los cojones. Después de la séptima estación (refugio) el camino se va empinando y el Fuji nos mira como diciendo “lo lleváis claro”.

P1080336

Al final, seis horas después, hecho mierda y con un ligero dolor de cabeza que amenaza mal de altura hacemos cumbre. Y ahora a esperar al sol naciente.

Y gozo.

P1080320  P1080323

Bajada

Después de un par de horas en la cima nos encaminamos hacia abajo. Y ¡ay amigo! las bajadas son jodidas. A estas horas llevo 24 horas sin dormir, estoy hecho mierda, la cabeza me sigue retumbando y las rodillas me duelen un copón. Y en esto voy pensando cuando paso a unos japoneses que van subiendo y el hombre me dice señalando a una mujer que está sentada tomándose un respiro – ¡88 años, tiene 88 años! Nos cuenta que es la novena vez que la señora sube hasta arriba. Le aplaudo y le doy la mano. Y me siento viejo a mis 28 años.

Dos horas después, más jodido aún y además con la urgencia de las aguas mayores llamando a la puerta (que por cierto, debido al cansancio ni pude tener éxito en tal menester) llegamos a la quinta estación y de ahí una hora de bus en estado de duermevela hasta Fujinomiya.

Vagabundeo

Tengo un bus hacia Osaka a las 22:20 de la noche y son las 11 de la mañana. Además no he dormido en unas 27 horas, estoy empapado en sudor y huelo mal. Pero servidor es previsor y ayer eché un ojo a un internet-café, que en Japón ofrecen cuartitos por horas con tu sofá, tu ordenador, tus bebidas gratis y por un par de euros más también te dejan darte una ducha. Elegantes los japoneses. Y allí me voy a pegarme una ducha y a dormir la siesta.

Ahora mismo termino estas líneas en una cafetería cerca de la estación. He dejado el internet-café porque solo pagué por cinco horas. Aún me quedan tres horas de vagabundeo. La cafetería está llena así que no creo que me digan nada por quedarme aquí sin consumir más que un café (estoy hasta la picha de apoquinar pasta por todo).

Esta noche marcho hacia Osaka.

El Fuji ya forma parte de mi aventura, parte de mi vida y parte de mi pasado. ¿A dónde irán a parar todas estas memorias? Puede que solo el monte, solitario en esta isla del amanecer, conozca la respuesta.

P1080334

On Monday I left Tokyo early in the morning to catch a bus that took me to Fujinomiya, a city near the foothills of legendary Mount Fuji. I got stunned as usual in the mornings, got off the bus and went straight to the information office without realizing I left behind my backpack with the things that have been my life for the past months. A “shit!” just in time before the bus driver left the station and there were no major problems.

In the information office upon arrival, a woman gave me an Ipad with the option in the screen to choose between several languages. I chose Spanish and suddenly appear the face of a guy with Argentinean accent and translates my questions in Japanese for the women of the office.

Japanese efficiency solves all of my doubts and then I decide to plan to spend the next few days on the slopes of Fuji. Apparently the weather will be good for the next two days but Wednesday afternoon is going to rain. So I decide to camp overnight on a lake and try to climb to Fuji on Tuesday’s night.

Tanuki Lake

I buy supplies (Onigiri, fruit, bread, ham, sardines and a cheescake flavored kitkat and take the bus to Tanuki lake. And I arrive. And joy comes. I enjoy the views, a postcard that becomes real in my eyes and I spend the afternoon eating, walking around and reading with the lonely figure of Fuji on the horizon.

The next morning I wake up at 6:30 am (important fact because I would not sleep until 27 hours later) and spend the morning as the previous evening: reading a bit and daydreaming until 12PM when I catch a bus back to Fujinomiya.

The plan is store my big backpack and my tent and make some time until 5 in the afternoon to catch the bus to Fuji’s 5th station, at 2400 meters altitude, from where I will start the trekking during the night so I can make it to the top to check out the sunrise.

Going up

Two coffees later and my nerves dancing to the rhythm of caffeine, I leave the coffee shop and realize the Mount has disappeared behind some gray clouds that look really bad. But in the end it is a false alarm, the night would be clear. I take the bus and meet a couple of Czechs who also will go up the mount. The Czechs arrive and decide to go straight away, but I think it’s too early since the trekking will take about six hours and the sunrise will be around 4:30 AM. And basically I don’t want to spend idle hours fucking cold at the top. So I wait there, acclimating myself to the altitude and at 21:30, after meeting a guy from Pamplona who is also going up, we start the trekking.

We started at such a rate (Pamplona men are Mount men) we think optimistically that we can arrive to the summit in half the time. And… no fucking way. After the seventh station (shelter) the path gets steeper and Fuji looks at us as if to say “you wish”.

Finally, six hours later, tired as fuck and with a slight headache threatening to become in altitude sickness we reach the summit. And now we just have to wait to the rising sun.

And joy comes again.

Going down

After a couple of hours walking around the summit, we head down. And oh my friends! Going down hurts. At this time I’ve been 24 hours without sleep, I’m broken, my head is killing me and my knees tremble. And there I am with my sorrows when I pass some Japanese people who are going up and the man tells me, pointing to a woman sitting taking a break, “88 years old, she is 88 years old! And that it was the ninth time that the woman was reaching the top. I applaud and shake her hand. And me, 28, I feel old.

Two hours later, broken as fuck, I arrive at the fifth station and then an hour long bus trip in a slumber state back to Fujinomiya.

Wandering

I have a bus ticket to Osaka at 22:20PM and now is 11AM. I also have not slept in about 27 hours, I’m drenched in sweat and I smell bad. But thanks I am a foresighted person yesterday I took a look at an internet cafe which in Japan offer small rooms paying per hour with a couch, a computer, all the free drinks you want and for a couple Euros more they let you take a shower too. How cool are Japanese! And there I’m going to take a shower and a nap.

Now I’m finishing these lines in a cafe near the station. I left the internet cafe because I only paid for five hours. I still have three hours of wandering. The cafe is full so I hope they don’t realize I am staying here forever consuming just a coffee.

Tonight I go to Osaka.

Mount Fuji is already part of my adventure, my life and part of my past. Where are all these memories going? May only this lonely mountain on this island of the dawn know the answer to that question.

Anuncios

Un Comentario

  1. Nekane

    David! no me acordaba de tu dominio y hoy has publicado algo en facebook y lo he podido pinchar, guay! porque te seguiré leyendo… no sabes lo bien que sienta leer todas estas vivencias cuando estás de vuelta en casa, gracias por compartir estos momentos!!!

    La experiencia del Fuji, increíble, no?! Ver el amanecer en una cima es algo que te chuta más energía que yo que sé……………yo creo que hasta tendrás un par de años más de vida después de esto, jaja! Porqué crees que sigue subiendo la señora de 88?! Madre mía, para quitarse el sombrero.

    Eeeh…lo del kit kat de tarta de queso…es broma, no??

    Un abrazo.

Comenta algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s