Categoría: República Checa

Adiós otra vez…

Damas, caballeros y demás entes abstractas:

Aquí me encuentro, en estas frías tierras, haciendo lo que desde hace algún tiempo he tenido por usual y recurrente en mi vida.

Sí, una vez más toca hacer la maleta.

La llegada de los 26 llevaba un año amenazando y finalmente ayer, discretamente,  aconteció.

Aunque me ofusque en afirmarlo, tampoco soy tan “pureta”, si bien, hay detalles que anuncian que esto ya no va siendo lo que era. Así pues y tras unas semanas cabilando, llega la hora de tener un Déjà vu y decir adiós (o un hasta luego, quién sabe) a este país que ya me ha acogido un par de veces.

Es una tremenda contradicción tomar esta decisión pensando en el futuro y que al  mismo tiempo este esté más abierto que nunca (tengo dos billetes de avión dispuestos sobre la mesa y también la posibilidad de no hacer uso de ninguno de ellos).

Tampoco olvido que, como anuncié el otro día, uno de mis placeres vitales es hacer planes para después cambiarlos. Por lo que todo se queda en una incógnita que el caminar de los días espero vaya aclarando.

Lo único cierto, ahora mismo, es que vuelvo a casa por Navidad a ver a familia y amigos (que son lo mismo). Y, si me apuráis, tampoco eso, pues sobre el día de mi regreso ciernen presagios de apocalipsis.

En fin, no sé… espero veros en breves y contaros mis bocetos sobre esta hoja en blanco que el tiempo va amarilleando.

Ah, y también espero seguir divagando por estos lares, si las musas lo permiten…

Ladies, gentlemen and other abstract entities:

Here I am, in these cold lands, doing what I have had by usual and recurring in my life for some time.

Yes, once again packing.

The arrival of the 26 had been threatening for a year and then yesterday discreetly happened.

Although I obfuscate in so saying, I’m not as “old”, although some details are starting to announce that this will no longer be what it was. So after few weeks thinking about it, it’s time to have a Déjà vu and say goodbye (or see you later, who knows) to this country that has already welcomed me a few times.

It is a tremendous contradiction make this decision thinking in future and at the same time it is more open than ever (I have two plane tickets ready on the table and also the possibility of not making use of any of them).

Nor can I forget that, as I announced the other day, one of my pleasures in life is to make plans to change them afterwards. So everything stays as an incognita that I hope the walking of time will clarify.

The only certainty right now is that I come home for Christmas to see family and friends (who are the same). And, even that is not sure, because on the day of my return are looming omens of apocalypse.

Anyway, I do not know… hope to see you in a few days and tell you my sketches on this sheet of paper that time is yellowing.

Oh, and I hope to continue wandering around here, if  muses let me do so…

Anuncios

La nieve es una mierda

En qué se parecen la nieve y la mierda. Pues bien, yo os lo voy a explicar. A primera vista, como cualquiera puede dilucidar, la nieve y la mierda no se parecen en nada. La primera es blanca y fría mientras que la segunda es marrón y caliente. Hasta ahí todo claro.

Entonces ¿cómo alguien podría hacer una afirmación tan vehemente como la mía, la que lleva por título esta entrada? Pues os lo voy a justificar.

La nieve es una mierda porque toca las pelotas. No literalmente pero figuradamente…un cacho. Habrá gente que en este punto piense, — pero que dice este, con lo bonitos que son los paisajes con nieve. Bien. Me parece perfecto. Pero aquí ya estamos metiendo en liza otro elemento que no estaba en mi afirmación: el paisaje. Sí, los paisajes nevados son muy pintorescos e incluso tienen ese toque familiar, navideño, que directamente te provoca la sensación de que el lugar que estás observando es un lugar maravilloso, aunque en realidad sea un pueblo de mala muerte. Puede ser. Pero aquí no estamos discutiendo sobre los paisajes, sino sobre la nieve. Esos pequeños elementos de formas geométricas que se agrupan en copos para formar lo que algunos llaman nieve, y yo, personalmente, defino como “puta nieve”.

Porque sí amigos, la nieve es una excreción albina. Cuando nieva, y aquí me refiero a las nevadas invernales predominantes en estos países del centro y norte de Europa, como República Checa, hay que andar echando sal o piedrecillas por todas partes, para que la gente no se resbale. Yo he visto a gente por la calle meterse tales ostias de llegar a pensar que quedarían en silla de ruedas, por la puta nieve. Además hay que andar quitándola a paladas de las puertas de las casas todos los santos días, y encima por la mañana y por la tarde.

Y un día, así como si nada, uno se levanta, se asoma a la ventana y se da cuenta de que ha dejado de nevar. ¡Qué bien! Pero no señores, aún queda que todo ese cúmulo blanco amontonado a cada lado de las aceras se derrita. Y, ¡ay amigo! ahí sí que, efectivamente, el color empieza a pasar del pulcro blanco a un inmundo gris negruzco que inunda las calles y que hace que incluso eches de menos la mierda de la nieve.

En fin, hay gente que dice que es mucho mejor que nieve a que llueva. Pero reflexionad un minuto con esto: la lluvia no te engaña, la lluvia es sincera. Si llueve mucho te empapas, no hay más. Pero la nieve te tima, te distrae cayendo lentamente en forma de copos y haciéndote creer que no te estas mojando, pero al final estás igual de calado. Y además la lluvia es sonora. Y joder, a quién no le gusta el sonido de la lluvia pegando en el cristal de tu ventana mientras estás arropado en la cama camino de un largo y profundo sueño. La nieve es callada, como las putas.

¡Qué no! Que la nieve no es bonita. La nieve es una gran mierda blanca.

con dos cojones

How could be snow and shit similar? Well, I’m going to explain to you. At first glance, as anyone can figure out, the snow and shit do not look similar. The first is cold and white while the second is hot and brown. So far so clear.

So how could someone make a so vehement claim as mine, entitled this entry. Well I’m going to explain.

Snow sucks because touches my balls. Not literally but figuratively. There will be people who think at this point – what is he saying? How beautiful are landscapes with snow… Right. It seems perfect. But here we are taking into account something that was not in my first statement: the landscape. Yes, a snowy landscape is very picturesque and it even has that familiar and Christmas nice touch, which directly causes you the feeling that the place you’re watching is a wonderful place, but in reality is a seedy town. Could be. But here we are not discussing about the landscape, but about the snow. These small pieces of geometric shapes that are grouped into flakes to form what some people call snow, and I personally define as “fucking snow”.

Because yes my friends, the snow is an albino excretion. When it snows, and here I refer to the prevailing winter snowfall in the countries of central and northern Europe, as in Czech Republic, you have to keep rubbing salt or pebbles everywhere, so people do not slip. I’ve seen people having such a fall that I thought they would have to spend the rest of their life in a wheelchair, because the fucking snow. And then you have to go and took it in spades of doorsteps every single day, twice, in the morning and in the afternoon.

And one day, just like that, one gets up, looks out of the window and realizes that it has stopped snowing. How nice! But not so far gentlemen, those white cumulus piled on each side of the sidewalks still have to melt. And, oh my friend! Then indeed the color begins to move from a filthy white to a dapper gray-black that flooded the streets and makes you miss the damn snow.

Anyway, there are people who say that snow is much better than rain. But wait a minute, think about this: the rain does not fool you, rain is sincere. If it rains a lot, you will be very wet. You know that. That’s it. But snow cheats on you, slowly falls in flakes so you do not think you will get wet, but in the end you’re as wet as with rain or even more. And the rain makes noise. And fuck, who does not like the sound of rain hitting the glass of your window while you’re tucked in bed in your way to a long, deep sleep. Snow is silent, like whores.

No! Snow is not cool. Snow is a great white shit.

Revelación

El otro día fue esta canción. Venía yo del trabajo escuchando música. Justamente esa mañana había metido canciones nuevas en el ipod: The Doors, Janis Joplin, los Credence y varias más, todas del verano del amor. 

En fin, que me desvío. Venía, como digo, escuchando música y sonó este tema de Janis Joplin, y precisamente, en ese mismo momento, me pareció estar recibiendo una señal de alguien. Una energía misteriosa que sabía lo que pasaba por mi mente en ese específico instante y me enviaba un mensaje en clave mediante la poderosa voz de la cantante.

Eso fue la semana pasada. Pues bien. Hoy he tenido otra especie de revelación. He llegado del trabajo y al abrir el frigorífico he visto que la botella de vino me miraba. Pero como era un vino malo, lo he mezclado con Kofola. Y ha sido en el primer sorbo cuando he experimentado un momento literario, al más puro estilo “En busca del tiempo perdido” de Proust, cuando el protagonista moja una magdalena en el té que le lleva a revivir un episodio de su infancia. 

Ese sorbo de kofomocho también a mí me ha transportado al pasado. En un abrir y cerrar de ojos me he encontrado en un día cualquiera de una semana cualquiera de hace cuatro años, en un pasillo largo, lleno de puertas a ambos lados. Se oían voces, gente hablando y riendo. Yo salía de una de las puertas, la 119, iba vestido con una camiseta, pantalón vaquero, calcetines y sandalias, y en mi mano llevaba una jarra con la misma bebida que hasta hace un segundo estaba tomando en el presente. 

Esa visión ha durado lo que ha tardado el líquido en pasar de mi lengua hasta mi garganta, pero ha sido tan real que me ha quedado helado, sentado en mi silla dudando si ha ocurrido realmente o tan solo ha sido un fugaz recuerdo de un tiempo mejor.

Todo ello me ha llevado a pensar súbitamente en una frase de una película que en su día se me quedó grabada en la memoria.

“No volvamos aquí jamás porque nunca será tan divertido”

Ahora pienso en ello y me doy cuenta de que es cierto.

Súbitamente veo una nueva visión, esta vez de un futuro cercano. Veo una habitación vacía. Por la ventana de esa habitación se distingue una larga hilera de neumáticos tendidos en el suelo y cubiertos por una fina capa de nieve. El aire huele a movimiento…

The other day was this song. I was coming from work listening to music. Just that morning I had put new songs on the ipod, The Doors, Janis Joplin, the Credence and several more, all from the summer of love.

Anyway. I was coming, as I say, listening to music and sudenly sounded this theme of Janis Joplin, and precisely at that moment, it seemed to me that I was getting a signal from someone. A mysterious energy that knew what was going through my mind at that particular moment, was sending a coded message by the powerful voice of the singer.

That was last week. Well. Today I had another kind of revelation. I came from work and opening the fridge I saw that the wine bottle was looking at me. But as it was a bad wine, I mixed it with Kofola. And it has been in the first sip when I have experienced a literary moment, in the style of “In Search of Lost Time” of Proust, when the protagonist dips a madeleine in the tea that leads him to relive an episode from his childhood.

That sip of kofomocho also has transported me back in time. In the blink of an eye I found myself in an ordinary day of an ordinary week, four years ago, in a long hallway filled with doors on both sides. There were voices, people talking and laughing. I was leaving from one of the doors, the 119, I was dressed in a shirt, jeans, socks and sandals, and in my hand was a mug with the same drink that until a second I was drinking in the present.

That vision has lasted what it took the liquid to pass from my tongue down to my throat, but it has been so real that has left me frozen, sitting in my chair wondering if really happened or was just a fleeting memory of a better time.

All this has made me suddenly think of a phrase from a movie that once was stuck in my memory.

“Let’s never come here again because it would never be as much fun”

Now I think about it and I realize it’s true.

Suddenly I see another vision, this time in the near future. I see an empty room. Through the window of the room stands a long row of tires lying on the ground and covered by a thin layer of snow. The air smells of movement…

Una tarde cualquiera

Estoy acostado en la cama, mirando la pantalla del ordenador. A decir verdad, llevo todo el día delante de la pantalla. Tengo los ojos enrojecidos y una jaqueca lleva amenazando desde la mañana en convertirse en dolor serio.

Hoy he salido un poco antes del trabajo. Normalmente me quedo algo más de tiempo, pero para qué. Para no hacer nada. Hoy, como digo, he venido antes a la habitación, el sol se acababa de poner y aún había claridad. Normalmente vengo a oscuras. Cada día tengo que cruzar las vías del tren y a partir de ahí ya no hay alumbrado en la zona donde vivo. Solo la claridad que asoma de las ventanas de una fábrica que esta justo al lado de mi pensión. 

Desde la ventana de mi cuarto puedo ver el patio de la fábrica. Decenas de neumáticos repartidos por el suelo. Nada más. Una vista bastante deprimente. Igual que mis últimos días en este pueblo. La habitación no está mal: una cama, un armario, un lavabo, una mesa, un par de sillas y una mini nevera en la que tengo algunos paquetes de embutido español, cervezas y algo de vino.

Hoy he colgado en el armario una hoja con los días que me quedan para volver por Navidad. Exactamente treinta y uno después de tachar hoy.  Luego de Navidad quién sabe. Ya se verá.

Regresar para volverme a marchar. Lo que viene siendo usual desde hace un tiempo.

Have you ever had the feeling that the world’s gone and left you behind

No soy el único. Dicen que somos muchos de esta generación a los que el mundo ha dejado atrás y buscan reengancharse fuera de nuestro puto país.

Volver a acoplarse a este mundo que se va a la mierda. Cada día que pasa estoy menos interesado…

I’m lying in bed, staring at the computer screen. In fact, I’ve been all day in front of the screen. My eyes are red and a little headache has been threatening me since this morning in becoming a serious pain.

Today I leave work little bit early. I usually stay longer, but for what. To do nothing. Today, as I say, I came to the room before the sun had just set and still was some light. Normally I come in darkness. Every day I have to cross the railroad tracks and from there there is no lighting in the area where I live. Only some small lights coming out of the windows of a factory that is right next to the pension where I live.

From my bedroom window I can see the factory yard. Dozens of tires scattered around the floor. Nothing more. A rather depressing sight. As my last days in this town. The room is not bad: a bed, a wardrobe, a sink, a table, a pair of chairs and a mini fridge where I have some spanish food, beers and some wine.

Today I hung a sheet in the closet with the days remaining to go back for Christmas. Exactly thirty-one after crossing today. After Christmas who knows. We will see.

Returning to go far away again. It has already been usual for a while.

Have you ever had the feeling that the world’s gone and left you behind

I am not the only one. They say that we are a many of this generation to whom  this world have left behind and seek reenlist out of our fucking country.

Return to engage into this world that is going to hell. I’m increasingly less interested …

Decadencia de un sábado noche

Van a dar las nueve y ya hace cuatro o cinco horas que es noche cerrada. Para los que no estén acostumbrados, la verdad es que caminar por las calles oscuras de este país te llega a producir un sentimiento de intranquilidad. Por lo menos a mí. Da igual que te cruces con familias que llevan a los niños en el carrito. A veces da la sensación que algún cabrón te puede salir en cualquier momento y mangarte alguna.

Estoy en el tren de camino a mi pueblo. Sábado noche que se va al carajo. Al menos me he podido escapar y mañana podré dormir a gusto hasta que quiera. Otro fin de semana perdido por la zorra de mi jefa. En fín, estoy pensando en comprar una botella de vino para beberme una copa o dos cuando llegue a mi habitación. A relajarse un poco que llevo todo el día encabronado. 

Escribo esto, mitad por desahogo, mitad porque estoy leyendo Trópico de Cáncer, y salvando las distancias, esta es una noche para dejarla plasmada, por solitaria y decadente, no por otra cosa. Ya podía yo estar en el París de los años 20, aún medio muerto de hambre, pero al menos con gente interesante alrededor, aunque fueran putas, como las del amigo Miller.

“No tengo dinero, ni recursos ni esperanzas. Soy el hombre más feliz del mundo” Trópico de Cáncer, Henry Miller

No, yo aquí, de camino a un pueblo perdido en el medio de la nada, que además es donde vivo, y encima sólo. Aunque mejor sólo que con gente que no me aporte  nada. No hay peor soledad que esta, la de estar solo y rodeado de gente a la vez.

21:25 – Parado en la estación de Olomouc. Las tiendas ya están cerradas. He ido en busca de una de 24 horas para comprar el vino, pero no he encontrado ninguna. Al final me he tenido que conformar con dos cervezas, lo único que había en la tienda de la estación…

23:12 – Juro que me habría ido a la cama, pero me he sentido obligado, inducido por las circunstancias, a terminar estas líneas en un bar, a la sombra dorada de una rubia espumosa. Lo suyo habría sido haber ido a un garito de mala muerte, y no es que no los haya, pero me he dicho a mi mismo que al menos mis ojos se fueran contentos a la cama y el otro día me quedé con la cara de una camarera del pub donde estoy. Mala idea. Esta lleno de gente, la misma que no veo nunca por estas putas calles. Parece que se han confabulado para venir hoy aquí.

No, me habría tenido que ir al garito de mala muerte para así hacer justicia a esta noche que aún no es noche porque aquí el sol se pone para la siesta y ya no  remonta hasta la mañana siguiente.

No soy ningún Bukowski, ni ningún beatnik, ni tampoco Henry Miller, pero una gran parte de mí querría serlo y así saborear el amargo y real gusto de más noches como esta: de tristeza, soledad y decadencia.

It is going to be 9 pm, and it is already dark for four or five hours. For those who are not used to it, the truth is that walking through the dark streets of this country produce to oneself a feeling of uneasiness. At least to me. Never mind that you can see also some families whit children walking around. It’s just like at anytime some bastard will appear and do something to you.

I am on the train in my way to my village. One more saturday night that goes to  hell. At least i could run away and tomorrow morning I will be able to sleep as long as I want. Another weekend lost because the bitch of my boss. Anyway, I am thinking to buy a bottle of wine and drink a cup or two when I will arrive to my room. Relaxing a little bit because I have been all the day pissed off.

I write this, half to unburden myself, half because I am reading Tropic of Cancer, and overcoming the differences, this is a night to write about, just because lonely and decadent, not for other reason. I wish I would be in París during the 20s, even half -starved to death, but at least with some interesting people around, althought they were whores, as in the book of Miller.

“I don’t have money nor resources nor hopes. I am the happiest man in the world” Tropic of Cancer, Henry Miller

But not, I am here, on my way to a village in the middle of nothing, that is were I live and, furthermore, alone. Anyway better being alone that with people that does not contribute with anything interesting. There is not worse loneliness that this one, to be alone and surrounded by people at the same time.

21:25 – I am in Olomouc train station. Shops are already closed. I went to look for a 24 hours shop to buy the wine but I could not find any. So I have to resign with couple of beers I bought in the shop of the station…

23:12 – I swear I would have gone to bed, but I felt compelled, induced by circumstances to terminate these lines in a bar, by the golden shade of a frothy blonde. I should have gone to a lousy joint, and there are some here, but I told to myself that at least my eyes should go happy to bed, and the other day I kept in my mind the face of one waitress from the pub where I am now. Bad idea. It is crowded. Crowded of that people that I do not never see aroudn this fucking streets. It seems like everybody conspired to come here today.

No, I should go to the lousy joint just to commemorate this night that is not even night because here sun sets at siesta time and then do not come back until the next morning.

I am not any Bukowski, nor a beatnik, nor Henry Miller, but I would really like to be like them and then be able to savor the bitter and real taste of more night like this one: of sadness, loneliness and decadence.

Dictaduras las justas

Hoy, casi sin salir de casa, he tenido un día movidito. En un principio no consideraba la historia digna de ser mencionada, pero pensándolo mejor, tiene cierta comicidad y alguna posibilidad literaria. Además la cuestión probablemente no acabe hoy, así que también podré ir relatando como evoluciona la cosa.

El caso es que mi jefa, con la cual diré, siendo suaves, que nunca he estado muy de acuerdo en cuanto a sus maneras de actuar, me llevaba hablando desde hace un tiempo sobre un concurso o unas clases (no sé muy bien qué, la verdad) de baile a las cuales yo debería asistir. Y yo desde el primer momento la dije que no creía que fuera, al no emocionarme la idea en demasía.

El viernes pasado, la susodicha me volvió a mencionar este asunto, que tendría lugar hoy domingo por la tarde, y me volvió a encomiar a que acudiera. Y yo, una vez más, la repetí que no me sentía atraído por el tema y que no iba a ir.

En fin, que llegados a hoy domingo, mi jefa se ha presentado, como ha cogido ya por mala costumbre, en mi habitación, y esta vez de malas maneras me ha cuasi obligado a presentarme a las 5 de la tarde en el lugar. Tras una discusión en la que ella no cejaba en su empeño, el que escribe estas palabras ha cerrado la puerta sin decir más y ha optado por no seguir con el jaleo.

Cuando un tonto no quiere oír…

Así pues las horas han volado hasta que han acontecido las esperadas cinco de la tarde, hora en la cual un servidor se encontraba metido en la cama deleitándose con una amena lectura.

Pasado un cuarto de hora y seguro extrañada por mi no presencia en el lugar, mi citada jefa se ha presentado una vez más en mis aposentos. Ha llamado a la puerta, a lo cual yo he respondido, y tras abrir la misma y quedarse impasible en el marco, mirándome con cara airada y sin decir ni pío, yo he procedido a pronunciar un “Nejdu”, que en checo viene a ser “No voy”.

Acto seguido la mujer ha pronunciado algún juramento en checo que mis oídos no han llegado a comprender y luego ha ido a llamar a la puerta de mi compañera alemana, la cual también se ha negado a acudir al evento, con lo que el juramento ha sido doble.

Aquí hago un paréntesis para explicar que mi jefa es una persona que vive para trabajar y no viceversa, y cree un deber de los demás hacer lo mismo. La importancia del tema no reside en el qué, sino en el cuando, ya que esta persona ha cogido por hábito aparecer cada fin de semana con alguna tarea entre manos en la cual tengo que ayudar, viéndose mi preciado tiempo libre alterado y con él mi buen humor. 

Incluso lo de hoy, el baile, según sus palabras no era trabajo, sino algo voluntario. Y que me azoten si en la definición de voluntario no dice que es algo que se hace por espontanea voluntad y no por obligación.

Y más aún, a pesar de haberme repetido hasta la saciedad (como dice aquel) en mi negativa a acudir, lo realmente molesto han sido los aires de dictador con pelusilla con los que se ha personado esta mañana en mi alojamiento. Lo que me ha encomiado a utilizar el digno argumento, muy español, por otro lado, del “ahora por mis cojones que no voy”.

Así pues, las cartas han quedado posicionadas de tal manera en el tapete y veremos mañana que consecuencias tiene mi órdago. Por el momento hoy me iré a la cama con mi conciencia tranquila y mis benditos testículos aún en su sitio.

Today, almost without leaving home, I had a restless day. At first I did not consider the story worthy of note, but on second thought, it has some comedy and some literary posibilities. Besides, the issue probably will not end today, so I can also go on relating how the thing evolves.

Anyway, my boss, with whom I will say, being soft, I’ve never been quite agree in their ways of doing things, had been talking for some time about a dancing contest or a class (I’m not sure exactly what, to be honest) to which I should attend. And from the first moment I said that the idea did not thrill me too much.

Last Friday, she returned to the above mentioned subject, that would be held today, Sunday afternoon, and again she commended me to come. And, again, I repeated that I was not attracted to the subject and would not go.

Anyway, today Sunday, my boss has come to my room, bad habit that she has, and this time in a bad way she kind of forced me to be at 5 pm in the place. After a discussion in which she would not give up her efforts, the one who writes this has closed the door without saying another word and has chosen not to continue with the hassle.

When a fool not want to hear …

So the hours have flown until the expected 5 pm , time that I was tucked in bed reveling in a pleasant reading.

A quarter of an hour later and probably missed by my absence, my boss has come again to my room, reached the door, to which I answered, and after opening it and remaining impassive in the frame, looking at me with an angry face and without saying a word, I have proceeded to pronounce a “Nejdu” that in Czech means “I will not go.”

Then, the woman has uttered an oath in Czech that my ears have not come to understand and has gone to knock on the door of my German flatmate, who has also refused to attend the event, so the oath has been double.

Here I make a parenthesis to explain that my boss is a person who lives to work and not vice versa, and believes a duty of others to do the same. The importance of the issue lies not in the ‘what’ but in the ‘when’, as this person has picked up the habit of appearing every weekend with a task to do by me, so then my precious free time is altered and my good mood  with it.

Even about today, about the dancing thing, according to her words was not work but voluntary. So I should be flogged if the definition of  ‘voluntary’ says it’s not something that is done by spontaneous will and not by obligation.

And yet, despite having repeated endlessly my refusal to go, the really annoying thing has been the airs of dictator that she had this morning in my accommodation. What has forced me to use the argument, very Spanish by the way, of the “by my balls now I will not go.”

Thus, the things are like that and tomorrow we will see what consequences all of this have. So far today I’ll go to bed with my conscience clean and my blessed testicles still in place.

Matemáticas cerveciles. Con la cerveza, como con los sentimientos, no se juega

Hoy, de entre todas las noticias que he leído y que me han puesto de mala leche, para variar, hay dos de las que quería escribir algo.

Iba a escribir algo de la concesión del Nobel de la Paz a la Unión Europea, pero en fin, para que perder energía tecleando sobre esta broma de premio. Solo citando algunos ejemplos de nobel de la paz como Obama, Al Gore o ¡Kissinger!, he incluso leyendo por ahí se dice que Hitler y Stalin estuvieron nominados… pues eso, que se metan el Nobel por donde les quepa.

Hablaré pues de otra noticia más cercana que me ha enervado:

http://www.elnortedecastilla.es/20121011/local/valladolid/valladolid-apunta-cerveza-cubo-201210111938.html

Sí amigos, la noticia habla de las campañas de ofertas de las marcas de cerveza española que han llegado a Valladolid. Y en especial me ha indignado esta frase:  «Nosotros apostamos por el quinto, por el botellín de 20 centilitros de toda la vida, y esa es nuestra especialidad. Ni siquiera tenemos grifo». Por eso lo del cubo vino rodado. Cinco botellines de Mahou, a 5,50 euros.»

Primero: llamar “tu especialidad” a un botellín de 20 cl “de toda la vida” me parece muy pobre, ya solo esto dice mucho del bar…

Segundo: “Ni siquiera tenemos grifo”. Me vas a comparar una cerveza tirada de barril a una cerveza de botellín, aún siendo la excreción de cerveza que es Mahou. 

Tercero: La oferta es 20 cl de cerveza a 1,10€. Pues tu oferta es una mierda. Y no contento con eso, va el tío y te resalta las ventajas. “El cubo viene lleno de hielo y además tiene el abridor incorporado, por lo que el cliente puede beberlo al ritmo que quiera”. Vete a tomar por culo, tú, tu abridor incorporado y tu cubo con hielos.

Y luego también hay otras ‘ofertas’ en otros bares: seis tercios de Mahou a 9 euros o cinco tercios de San Miguel Selecta ([ironía on] ¡Ojo, que es Selecta! [ironía off]) a 10 euros…

Pues en fin, que esta noticia me ha tocado el bajo vientre y en consecuencia quiero dejar plasmada la diferencia de precios de beber cerveza en República Checa y en España. Y para ello estoy haciendo un esfuerzo enorme, porque no hay comparación posible entre la cerveza checa (la que bebe Dios si es cierto que existe) y lo que llamamos ‘cerveza’ allá en España.

Entonces según las ofertas que anteriormente he citado, la cosa iría así:

– 5 botellines de 20 cl a 5,5 €, es decir 1 litro de cerveza por 5,5 euros.

– 6 tercios a 9 €, es decir 2 litros de cerveza (198 cl, pero bueno, vamos a redondear)  por 9 euros, es decir 1 litro de cerveza a 4,5  euros.

– 5 tercios ([ironía on] ¡Ojo, de San Miguel Selecta! [ironía off]) por 10 €, es decir 16,5 cl  (no llega al botellín pequeño) a 1 euro, es decir 1 litro por 6 euros.

Esas son las ‘ofertas’ en España.

Aquí, en República Checa, la cosa es bastante diferente.


Teniendo en cuenta el cambio de hoy 1 euro = 24,9 coronas :

– Medio litro de Cerveza  a 22 coronas (0,88 €)  en el bar o a 10 coronas  (0,40 €) en el supermercado.

Osea que en el bar de Chequia me bebo 1 litro de cerveza (buena) por 1,76 € mientras que en España el litro me sale a 5,5 , 4,5 ó 6 euros dependiendo de la ‘oferta’ que sea.

Así pues señores y señoras, en España nos venden mierda a cojón de mico. Y ahora si alguien aún osa, que me pregunte porque vivo en República Checa.

PS – No he querido hacer sangre, pero hay cervezas checas en el supermercado aún más baratas. Aquí la prueba.

It’s difficult for me to translate literally this post to the english because I am using too many vulgar and non formal words. 

In short, today I read a new in an spanish newspaper about some special offer of beer in some bars of my home city. And it really sounds like a joke comparing the prices there with the prices here in Czech Republic.

So according my calculations, in an Spanish bar and depending the ‘special offer’, 1 liter of bad beer costs 5,5 , 4,5  or 6 euros. Meanwhile here in Czech Republic I pay 1,76 € for 1 liter of good beer (this beer is the one that God drinks if he really exists). 

So that`s it. Not need to say anything else.

Una historia de amor…

Te conocí cuando tan solo era un adolescente. Tú también eras joven, insegura y dubitativa, como yo. Aún así me gustaste desde el primer momento. Llegué a pensar, como ahora lo hago, que podríamos hacer una buena pareja, incluso en aquellos años de juventud.

Pero los demás no lo veían así. No sé si fue por el entorno o por qué, pero a veces me llegué a sentir presionado y fue por ello por lo que te dejé un poco de lado. 

No te miento si te digo que resultaba bastante doloroso verte fugazmente una vez por semana y tener que renunciar a ti. Creo que tu querías quedarte conmigo, pero yo, aun con lo mucho que tu me gustabas, siempre opté por seguir adelante, intentar olvidarte. 

No sé, quizás tenía una vaga idea de que podría estar con otras mujeres y si estas me veían contigo esto las ahuyentaría. ¡Qué cobarde fui!

Aún así tu supiste perdonarme y por fin pudimos pasar una maravillosa temporada juntos. Un tiempo en el que realmente fui feliz, viendo como crecías a mi lado y te convertías en una exuberante dama. 

Sin embargo tu y yo sabíamos que tarde o temprano esa historia iba a acabarse. Yo tuve que volver a mis rutinas y te volví a dar la espalda. Incluso luego cuando vine a República Checa, nuevas promesas con forma de mujer me hicieron una vez más tratar de ignorarte, de cerrar con llave el cajón de mi memoria que guarda todos esos instantes vividos contigo.

Pero ya no lo soporto más. Mi amor por ti es demasiado fuerte. Gracias a ti cuando me miro al espejo veo a una personas más interesante, más madura. En definitiva, tu me completas.

Es por eso que hoy he decidido que ya no me importa nada. Que quiero que vuelvas a mi lado.

Tu eres mi barba y me haces inmensamente feliz…

I met you when I was just a teenager. You were also young, insecure and hesitant, like me. Still I liked you from the beginning. I came to think, as I do now, that we could be a good couple, even in those early years.

But others did not see it that way. Maybe it was because the environment or I don’t know why, but sometimes I felt myself under pressure so I left you aside.

I’m not lying when I say that it was quite painful to see you briefly once a week and have to refuse you. I think you wanted to stay with me, but, even if I liked you so much, I always chose to move on, try to forget you.

Yet, you forgave me and finally we could spend a wonderful time together. Time in which I was really happy, seeing you growing up next to me and seeing how you became an exuberant lady.

But you and I knew that sooner or later the story was going to end. I had to go back to my routines and I turned my back on you again. Even then when I came to the Czech Republic, new promises in woman’s shape made ​​me try to ignore you once again, to lock the drawer of my memory that stores all those moments with you.

But I can’t stand this anymore. My love for you is too strong. Thanks to you when I look in the mirror I see a more interesting and mature person. In short, you complete me.

That’s why today I decided that I no longer care about anything. I want you back by my side.

You’re my beard and I love you…